Los metadatos que viajan con tus documentos (y cómo dejarlos fuera)
Un PDF no solo contiene lo que ves. Guarda autor, software y fechas, y los arrastra a donde vaya. Nueva herramienta en files.co para verlos y quitarlos sin subir el archivo.
Cada vez que guardas un documento como PDF, el programa aprovecha para dejar su firma. No es nada turbio, es cómo funciona el formato: hay un pequeño diccionario dentro del archivo donde se anotan el autor, el título, la aplicación que lo generó y las fechas. Nadie lo mira nunca, hasta que alguien lo mira.
Ya puedes verlo con la nueva herramienta PDF metadata viewer, que hemos publicado hoy en files.co.
Un ejemplo corriente
Recibes un contrato en PDF. En la primera página pone que lo firma una empresa. En los metadatos pone que lo creó “Word 2016” en el portátil de alguien cuyo nombre de usuario era su nombre y apellido, un martes a las 23:47.
Nada de eso es secreto de estado, pero es información que nadie decidió compartir conscientemente. Y en documentos que se publican —informes, resoluciones, ofertas— ha dado más de un titular incómodo: el autor real de un texto anónimo aparece en el campo “Autor” del archivo.
Qué verás en la herramienta
Sueltas un PDF y sale el informe completo:
- Páginas, peso, versión del formato y medidas de la primera página.
- La tabla de metadatos: título, autor, asunto, palabras clave, con qué programa se creó y con cuál se generó, y las fechas.
- Etiquetas para lo que conviene saber: si está protegido con contraseña, cuántos campos de formulario tiene, cuántas anotaciones, si lleva archivos adjuntos dentro y si guarda un paquete XMP.
Y un aviso destacado si el documento contiene JavaScript incrustado o una acción que se dispara al abrirlo. Un PDF puede llevar código, y aunque casi siempre es inofensivo, saberlo antes de abrirlo con confianza no está de más.
Quitarlos es marcar y descargar
Eliges qué campos borrar —vienen todos marcados— y te descargas una copia limpia. No se rellenan con espacios: las claves desaparecen del archivo. Puedes comprobarlo tú mismo volviendo a analizar el resultado.
El contenido de las páginas queda intacto. Si el dato sensible está escrito en el propio documento, esto no lo toca: eso es tachar, que es otro trabajo y hay que hacerlo bien porque el rectángulo negro encima no borra nada.
El detalle que importa
Todo esto pasa en tu navegador. Puede sonar a detalle técnico, pero cambia el sentido de la herramienta: una web que analiza tus metadatos subiendo el archivo a su servidor te pide exactamente lo que estás intentando evitar. Aquí el PDF se queda en tu equipo, y si desconectas internet después de cargar la página, la herramienta sigue funcionando igual.