Files.co PDF Suite 1.5.0: diez herramientas más y firma con tu certificado
La 1.5.0 ya está aprobada en la Mac App Store y en la Microsoft Store. La app pasa de 16 a 26 herramientas, todas gratis, y estrena firma con el certificado que ya tienes instalado.
Cuando preparábamos esta versión hicimos una cuenta que nos dejó mal cuerpo: la web iba por 32 herramientas y la app de escritorio por 16. Es decir, quien se molestaba en instalar la aplicación se llevaba la mitad de lo que ya tenía gratis abriendo el navegador. Eso no hay manera de defenderlo.
La 1.5.0 arregla buena parte de ese desfase y ya está aprobada en las dos tiendas. La app pasa de 16 a 26 herramientas, todas gratis, y estrena la función que un navegador no podrá hacer nunca: firmar con el certificado que tienes instalado en tu propio equipo.
- macOS — Mac App Store. Apple Silicon e Intel, macOS 13 o posterior.
- Windows — Microsoft Store. Windows 10 y 11, 64 bits.
Si ya la tenías instalada, la actualización te llega sola desde la tienda. El repaso técnico completo está en el historial de versiones, y la página de producto, con capturas y precios, en Files.co PDF Suite.
Diez herramientas nuevas, y las diez gratis
Nuestra regla con el escritorio es simple: por lo que la web regala no se cobra aquí. Así que estas diez entran en el plan gratuito, sin cuenta, sin marca de agua y sin conexión.
Quitar contenido activo. Un PDF puede llevar JavaScript y acciones automáticas dentro, y lo complicado no es borrarlas, es encontrarlas: se enganchan en seis sitios distintos del documento. La acción de apertura, las acciones adicionales del catálogo, el árbol de nombres de JavaScript, las acciones de cada página, las de cada anotación y las de los campos de formulario. Limpiar solo uno deja el archivo igual de vivo, y es justo el tipo de fallo que tú no puedes comprobar por tu cuenta. La herramienta mira los seis.
Quitar anotaciones. Borra comentarios, marcas, sellos y enlaces por grupos, nunca «todas de golpe». El motivo es técnico y tiene su gracia: un campo de formulario es, para el PDF, una anotación de subtipo Widget. Un botón de «borrar todas» se llevaría el formulario por delante. Los enlaces vienen desmarcados por defecto, porque quitarlos desactiva el índice del documento y nadie espera eso cuando pide limpiar anotaciones.
Igualar tamaños de página. Lleva todas las páginas a A4, Carta, A3 o lo que necesites, reescalando el contenido y no solo el lienzo. Arranca en «como la primera página» en lugar de en A4, porque quien llega a esta pantalla suele traer un documento cosido con páginas de tamaños distintos.
Páginas por hoja. Dos, cuatro, seis o nueve páginas en cada hoja para imprimir gastando menos papel.
Superponer. Pone un membrete, un sello o una plantilla encima de otro PDF, con la opción de dejarlo detrás del contenido para que no tape el texto.
Aplanar. Convierte campos de formulario y anotaciones en tinta fija. No tiene vuelta atrás, y la app lo avisa antes.
Dividir por peso. Parte un PDF en trozos que quepan por debajo del límite de tu correo. Si una página no cabe ni ella sola, sale marcada: devolverte ese archivo en silencio es exactamente lo que hace que el correo te vuelva a rebotar.
Adjuntos. Listar, añadir, extraer y quitar archivos incrustados, mirando los dos sitios por los que viaja un archivo dentro de un PDF.
Firma visual. Estampa una imagen con transparencia sobre el documento. Es firma simple, no firma cualificada, y en la app está separada a propósito de la firma con certificado para que no se confundan.
Convertir imágenes. Entre PNG, JPEG y WebP, con SVG solo como entrada.
Con estas diez, la app se queda en 26 de las 32 de la web. Las que faltan son las que dependen de piezas más pesadas, como el OCR, y van en camino.
Firmar con tu certificado, sin que la clave salga del equipo
Esta es la novedad grande de Pro, y también la razón por la que Pro tiene sentido: un navegador no puede tocar el almacén de certificados del sistema ni hablar con un lector de tarjetas. Una app nativa sí.
La 1.5.0 firma en PAdES-B con el certificado que ya tienes instalado. En Windows usa el almacén del usuario y funciona con las claves marcadas como no exportables, que es exactamente como instalan sus certificados la FNMT y las administraciones españolas. En macOS el certificado se importa a un llavero propio de la app, sin diálogos raros, y también puedes usar el de inicio de sesión.
La clave privada no sale de tu sistema en ningún momento. Al motor de firma solo le cruzan unos bytes y la firma que el sistema devuelve.
Tres avisos que preferimos darte aquí antes de que te pillen a mitad de un trámite:
- Que tu firma sea cualificada depende de tu certificado, no de la aplicación. La app hace su parte; el nivel legal lo pone el certificado que uses.
- Esto no es la herramienta de firma visual. Si quieres que además se vea una rúbrica dibujada en el documento, estampa la imagen antes de firmar: hacerlo después rompe la firma.
- El sellado de tiempo (PAdES-T) todavía no está. Es lo siguiente que queremos meter, y mientras tanto la propia pantalla te lo dice en lugar de dejarte suponer.
Los perfiles dejan de ser un atajo y pasan a ser un flujo
Hasta ahora un perfil guardado era una herramienta con sus ajustes bajo un nombre. Desde la 1.5.0 puede ser una secuencia: comprimir, luego marca de agua, luego numerar páginas. De un clic, o directamente desde una carpeta vigilada, sin que tú estés delante.
El tope son ocho pasos. No es tacañería: una cadena de quince pasos es una cadena que nadie puede depurar el día que el resultado no es el que esperaba.
El procesamiento por lotes también crece, de 5 a 11 herramientas, y las carpetas vigiladas con él. Entran cifrar, quitar contenido activo, quitar anotaciones, aplanar, páginas por hoja e igualar tamaños.
Hay una excepción que conviene entender: la contraseña de cifrado se pide al lanzar el lote y no se guarda nunca. Como consecuencia, un perfil que cifra no puede vigilar una carpeta. Cuando el archivo aparece a las tres de la madrugada no hay nadie a quien preguntarle la contraseña, y guardárnosla para resolverlo sería justo lo contrario de lo que hacemos aquí.
Dos fallos corregidos que merecen su párrafo
Las imágenes con transparencia salían sobre un rectángulo negro. Al convertir imágenes a PDF, el canal alfa se descartaba en vez de componerse, así que quedaba a la vista lo que el codificador hubiera escrito debajo de los píxeles invisibles. Un logotipo recortado terminaba sobre un fondo negro. Ya está compuesto como debe.
Un perfil corrupto vaciaba la lista entera, en las dos plataformas y sin decir ni una palabra. Ahora se lee perfil a perfil y uno ilegible ya no se lleva por delante a los demás.
Lo que no ha cambiado
Nada de lo importante. Tus archivos siguen sin salir de tu ordenador: sin subidas, sin cuenta, sin telemetría de tus documentos. Puedes cortarle el acceso a la red y la app sigue funcionando igual, porque nunca lo necesitó.
Las 26 herramientas son gratis para siempre. Pro sigue siendo un pago único —9,99 € hasta el 30 de septiembre de 2026, 29,99 € después— y desbloquea el trabajo en volumen y lo que un navegador no puede hacer. Quien lo compró en su día tiene todo esto sin pagar de nuevo, que es la gracia de que sea un pago y no una suscripción.
Descárgala en la Mac App Store o en la Microsoft Store, mira el detalle en el historial de versiones o vuelve al repaso de la app. Y si prefieres no instalar nada, las herramientas del navegador siguen donde estaban, sin subir un solo archivo.