De foto a documento: por qué tu PDF escaneado se ve mal
El papel sale gris, con sombras y el texto apagado. Qué le pasa a una foto de un documento y cómo lo corrige la nueva herramienta de escaneo de files.co.
Haces una foto a un contrato, la metes en un PDF y el resultado canta: el folio no es blanco sino de un beige triste, hay una sombra en el margen izquierdo y las letras parecen escritas con lápiz. El documento se lee, pero no parece un documento.
En files.co ya puedes convertir esas fotos en algo presentable: Scan to PDF.
Qué le pasa realmente a la foto
Tu ojo corrige la iluminación sin que te enteres: sabes que el folio es blanco, así que lo ves blanco. La cámara no. Registra lo que hay, y lo que hay es papel iluminado por una bombilla cálida, o por la luz de la ventana, o por un fluorescente verdoso. En los píxeles, ese blanco es un gris de valor 210 en lugar de 255.
A eso se suma la sombra que proyectas tú al inclinarte sobre el documento, casi siempre en un lado.
Cómo se arregla
No con un filtro genérico, porque cada foto tiene su propia luz. La herramienta calcula el histograma de cada imagen —cuántos píxeles hay de cada nivel de gris— y busca dónde están de verdad su punto más oscuro y su punto más claro. Después estira ese rango hasta los extremos: lo que era papel gris se convierte en blanco y la tinta apagada se asienta en negro.
Es la diferencia entre aplicar “más contraste” a lo bruto y adaptarse a la foto concreta que has hecho.
Puedes elegir entre tres tratamientos:
- Escala de grises, el que se parece a un escáner de oficina. Es el que recomendamos.
- Blanco y negro, sin grises intermedios. Da el archivo más ligero y va muy bien para texto impreso.
- Color, que respeta la foto original, para documentos donde el color aporta algo (un sello, un gráfico).
Un detalle práctico: el peso
Un móvil actual dispara fotos de más de diez megapíxeles. Diez páginas así, metidas en un PDF sin tocar, dan un archivo que no cabe en un correo. Las imágenes se reducen a un tamaño equivalente a unos 300 puntos por pulgada en A4: la calidad que necesita un documento y ni un byte más.
Todo en tu dispositivo
Las fotos se tratan en tu propio navegador y el PDF se genera ahí mismo. No hay subida, no hay servidor, no hay app que instalar ni suscripción semanal escondida en el tercer paso.